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  • Melissa Martinez

Happy Hormones: un movimiento feminista


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Si eres mujer mayor de 12 años (en promedio), este blog es pensado en ti, en mi, y en toda mujer que busque vivir su ciclo menstrual como una celebración, no como una maldición.


¿Sabías que en lugares como India es casi impensable hablar de la menstruación, y que consideran el sangrado como algo repugnante y vergonzoso?

Después de ver el documental de “Period: End of Sentence” de la directora Rayka Zehtabchi, me quedé asombrada de lo poco que hablamos de algo que nos sucede a las mujeres cada mes, algo tan natural pero tan temido a la vez. Si no has visto el documental, te invito a que lo veas; lo encontrarás en Netflix.


Y esto no sucede nada más en India, es una revolución sexual y feminista a nivel mundial.


Y llegó el día

¿Te acuerdas del día en que te llegó tu periodo por primera vez?

Yo sí.

Si mi memoria no me falla fue un 19 de Agosto, el cumpleaños de mi papá. Obvio mi reacción fue como la de muchas. Me enojé, lloré, me quejé y me asusté. Por el contrario, mi mamá lo celebró diciéndome que me alegrara, pues era un día que marcaba una nueva etapa en mi vida.


Hmmm, pues así como celebrar, sí celebré. Pero no mi primer sangrado, si no el cumpleaños de mi papá acompañado de una horrible sensación en medio de mis piernas.


La primera impresión sí cuenta

¿Por qué es importante reflexionar en cómo vivimos nuestro primer sangrado? Porque no nada más habla de cómo lo viviste a nivel personal, o con tu mamá, o hermanas, o círculo cercano. Si no porque habla de algo más complejo: nuestra cultura y nuestra herida generacional.


Es tarea de toda mujer informarnos, educarnos y educar más en el tema de nuestra salud hormonal y holística. Entre más hablemos de ello, menos estigma habrá. Y juntas, sanaremos una herida más en el consciente colectivo de la mujer.

Hace 7 años comencé a sentirme muy mal. Comencé a tener ciclos menstruales muy irregulares hasta llegar a tener sangrado diario por varios meses. Seguido a esto vinieron los altibajos emocionales, cansancio físico y mental, múltiples visitas a médicos en México y Estados Unidos, y claro, un enojo grandísimo hacia mi cuerpo, y en especial hacia todo mi sistema reproductivo.


Los doctores me decían: todo está bien, no hay nada anormal, solamente tómate esta pastillita y verás que todo mejorará.


Una marca, otra marca, y otra marca. Y nada. Cada vez me sentía peor. Los doctores no me escuchaban. Y eso me frustraba más. Si no había ninguna anomalía, ¿por qué los síntomas? Yo les preguntaba a los doctores: ¿cómo me dices que esto es normal si yo no me siento bien?

Sus respuestas: es normal porque a muchas les pasa, pero no es para alarmarse.


A muchas mujeres les pasa…No es para alarmarse…A muchas mujeres les pasa…No es para alarmarse…


No. No me conformo con esa respuesta, pensé. Y no es normal. Normal no es sangrar todos los días. Normal no es despertarse casi vomitando del dolor de un cólico. Normal no es que tu esposo te despierte a media noche diciéndote que estás empapada en sudor debido a los síntomas de desbalance hormonal.


Así que como buena auto didacta me puse a investigar. Y esto es lo que te quiero compartir en este blog. Lo que he encontrado estos últimos 7 años y que me han ayudado de gran manera.

Ahora, esto no significa que vaya a ser la respuesta exacta para ti, recuerda que cada caso es diferente. Pero sí estoy segura que de algo te puede servir, y de corazón espero que así sea.


Encuentra a un(a) médico con quien te sientas segura, escuchada y comprendida.

No te conformes con alguien nada más por comodidad o flojera en buscar a alguien más. Es vital que vayas con un(a) médico que se de el tiempo de escuchar tus necesidades para que entonces pueda atenderte mejor.

Si buscas explorar métodos más naturales y holísticos, ve con alguien que apoye estos acompañamientos a tu tratamiento médico.


De un ciclo vicioso a un ciclo delicioso

Comienza con tus niveles de azúcar

De acuerdo al protocolo de Alisa Vitti: FloLiving, de lo primero que tenemos que hacer para balancear nuestro sistema endócrino, es revisar nuestros niveles de azúcar en la sangre.


¿Qué tiene que ver nuestro nivel de azúcar con nuestro sistema endócrino?

TODO. Una de las funciones principales de nuestro sistema endócrino es transportar glucosa a nuestro cerebro, músculos y corazón. Si algo dentro de ese proceso se ve comprometido, habrá problema en tu manejo del azúcar en la sangre; como resultado, todos los demás procesos dentro de tu sistema endócrino se verán afectados.


Sincronizar es optimizar

Después de llevar a cabo el protocolo de FloLiving, me di cuenta qué gran sentido hace el sincronizar tu vida con tu ciclo menstrual. Y no nada más me refiero a las actividades en tu día, si no, también, y sobre todo, a tus alimentos.


Alisa Vitti, en su libro WomanCode habla de los macronutrientes perfectos para cada una de las fases del ciclo menstrual: folicular, ovulación, lútea y menstruación.



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¿Te has dado cuenta que tus antojos también son cíclicos? Tal vez en tu fase lútea (antes de menstruar) se te antoja el chocolatito, o las papitas bañadas en salsa o los carbohidratos. Hay una razón de ser! Te recomiendo mucho que leas el libro y experimentes sincronizar tu ciclo con los alimentos que más apoyan el balance hormonal de cada etapa.


Hablemos ahora de nuestra productividad y rutina de ejercicio. Si me conoces, o tienes tiempo siguiéndome, sabrás que parte de mis no negociables es mi rutina matutina, la cual incluye algún tipo de ejercicio (generalmente Yoga). Antes de adentrarme en este mundo de “happy hormones”, no me daba tanto a la tarea de pensar en mi productividad como algo cíclico.


Pero déjame te vuelvo a recordar algo:


Nosotras las mujeres, somos cíclicas. Por lo tanto, un poco predecibles.

Es increíble los resultados que he visto en mi productividad y nivel de energía cuando realmente me comprometo a sincronizar mis actividades (y alimentación) con mi ciclo menstrual. Así como los antojos, también tiene sentido que a veces nos sintamos más sociales, más productivas, con más ganas de hacer ejercicio vigoroso, o por el contrario, más introspectivas, menos sociales, y con más antojo de descansar y dormir.


Kate Northrup, experta en productividad en la mujer, explica con elegancia y simpleza nuestras diferentes fases y cómo sacarles el mejor provecho (tanto para tu productividad como procesos creativos):

1. “Emmergence” la cual corresponde a tu etapa folicular. Este es un buen momento en tu mes para plantar semillas y comenzar. Comenzar con un nuevo proyecto, con una nueva meta, con una nueva intención, etc. Es la energía perfecta para nuevos comienzos! También aplica para el ejercicio. Este sería un excelente momento para probar con alguna rutina nueva, o algún estilo diferente de Yoga!


2. “Visibility” la cual corresponde a tu etapa de ovulación. Estás en tu pico más alto de productividad, visibilidad y manifestación. Aquí es donde tal vez sentimos más ganas de socializar, de estar “allá afuera” en el mundo. Es donde puedes agendar más juntas, sesiones, o crear mayor contenido virtual para tus redes, o salir más con tus amigas. Como tu nivel de energía es alto, tu ejercicio puede ser más vigoroso y sudoroso!


3. “Culmination” la cual corresponde a tu etapa lútea. Esta etapa es también conocida como la etapa pre-menstrual (y los famosos síntomas PMS…). Este es un buen momento para bajar el ritmo y terminar/culminar con lo que habías empezado anteriormente. Es la energía de darle los toques finales a lo iniciado e ir hacia dentro, hacia nuestro interior, para prepararnos para la fase menstrual. Este es el momento del mes donde muchas batallamos, donde nos sentimos pésimo, y donde a veces quisiéramos encerrarnos y escondernos. ¿Te suena familiar? El ejercicio puede seguir siendo vigoroso (al menos la primer parte de la etapa lútea) y gradualmente ir hacia una actividad más suave e introspectiva.


4. “The Fertile Void” la cual corresponde a tu etapa menstrual. Me encanta el nombre: el vacío fértil, donde la energía es para ir todavía más hacia dentro de nosotras, refugiarnos en nosotras mismas, reponernos, recargarnos de pila y darle espacio para todo lo nuevo que vamos a crear. Probablemente aquí preferimos estar solas que en reuniones, o juntas, o eventos sociales. Así que es un excelente momento para agendar únicamente lo que sea necesario. Es también un buen momento para darnos permiso de ir más lento, descansar más y dormir más. El ejercicio se recomienda que sea nutritivo para el cuerpo, la mente y el alma. Puede ser yoga suave, caminatas a la naturaleza, pilates.


Sincronizar es optimizar

En mi experiencia, los malestares alrededor de mi ciclo menstrual, vienen de una auto exigencia y una desconexión con mi cuerpo y con mi intuición.


El cuerpo es muy sabio y constantemente nos está diciendo qué necesita y cómo podemos apoyarlo mejor. La diferencia reside en que estemos dispuestas a escucharlo o no.


Si quieres aprender más acerca de tu cada una de tus etapas y cómo optimizar tu energía, te recomiendo leer a Kate Northrup.


La analogía del huevo


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Para terminar con este blog, quiero compartirte la analogía del huevo que compartió recientemente Alisa Vitti.

Alisa comenta que para optimizar nuestra salud integral, podemos llamar al arquetipo del “huevo” u óvulo.


El arquetipo del huevo (u óvulo) es áquel que “está”, que recibe, que sabe esperar elegantemente a que la manifestación suceda. No tiene prisa, se mantiene ahí. Se mueve cuando se tiene que mover, y se queda cuando se tiene que quedar.


Por el contrario, el arquetipo del esperma, es áquel que corre (literalmente imagina al esperma nadar rapidito para llegar a la meta: al óvulo), que lucha, que compite, que va de “voy derecho y no me quito”.


Cada uno contiene la energía necesaria y perfecta para la creación más maravillosa que existe. Cada uno participa desde lo que le toca. No se queja, no quiere cambiar de rol, simplemente realiza la acción que le corresponde.


Y el óvulo, espera. Con calma y delicadeza. Confía. Sabe. Está ahí.

¿Cómo integras tu feminidad a tu vida? ¿Qué tanto permiso te das de ser y estar? ¿Cómo puedes cultivar mayor suavidad y gentileza en tu día a día?


Quisera decirte que después de años de explorar y tratar con varios métodos, mi salud

hormonal está de maravilla, pero la verdad de las cosas es que no es así. Aunque el sangrado diario paró después de unos meses, y tengo ya alrededor de 6 años con un periodo bastante regular, sigo batallando en mi fase lútea con cólicos, altibajos, falta de energía y fatiga mental. La diferencia hoy en día es que lo vivo diferente. No desde un espacio de victimez, si no desde un espacio de responsabilidad, curiosidad y empoderamiento.

Responsabilidad porque hoy entiendo que mi salud es mi responsabilidad, de nadie más. Curiosidad porque me lleva a cuestionarme todo: ¿estoy durmiendo/comiendo/descansando bien? ¿Me estoy exigiendo de más?

Y empoderamiento porque amo ser mujer y todo lo que conlleva. Porque hoy conozco mi cuerpo mejor que nunca, y aunque a veces tenga tropezones, el darme la espalda a mi misma, ya no es opción.

Tu ciclo menstrual puede ser no placentero el día de hoy, pero si te adentras a él y comienzas a hacer las paces con sus etapas, verás que contiene la llave hacia tu regresar a tu más delicado, revolucionador y mágico poder: tu feminidad.

© Melissa Martinez

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